Contratación por habilidades y cómo demostrar lo que sabes hacer

Responsable de selección revisando el currículum de un candidato durante una entrevista de trabajo en una oficina
15 Oct 2026

Durante décadas, el título universitario ha sido la forma más rápida de decirle a una empresa que alguien estaba preparado para un puesto, pero cada vez más compañías aseguran que quieren mirar más allá y fijarse en lo que una persona sabe hacer de verdad. Ese cambio, que en inglés se conoce como skills-based hiring o contratación por habilidades, es el punto de partida del quinto episodio de la serie, y plantea un reto muy práctico para cualquier perfil profesional, porque si el título deja de ser suficiente, tendrás que aprender a demostrar con evidencias lo que hasta ahora dabas por supuesto.

Contratación por habilidades: cómo demostrar lo que sabes hacer | Perfil profesional con IA #05
Episodio #05 del podcast Perfil profesional con IA, de Zalathun Learning.

La noticia que inspira el episodio

El episodio parte de un reportaje de Erica Swiny en Business Insider sobre empresas que están dejando de usar el título universitario como filtro automático y empiezan a valorar habilidades, experiencia y potencial. El artículo recoge una encuesta de 2025 de la plataforma ResumeTemplates a mil responsables de contratación de Estados Unidos, según la cual una cuarta parte tenía previsto eliminar el requisito del grado en alguna de sus ofertas, y recuerda que gigantes como Google o IBM ya lo habían hecho antes para una parte de sus puestos.

El caso más llamativo del reportaje es el de Xplor Technologies, una empresa de software que en 2022 empezó a seleccionar por habilidades con la ayuda de la plataforma SmartRecruiters. Según sus responsables, el cambio les ha permitido ahorrar alrededor de tres millones de dólares y cubrir sus vacantes en menos de treinta días, cuando antes necesitaban más de sesenta. La inteligencia artificial acelera esta tendencia, porque permite leer currículums buscando capacidades concretas y no solo palabras clave o nombres de universidades, y eso obliga a los candidatos a explicar mejor lo que saben hacer.

El título funciona como una señal

Para entender por qué el título ha pesado tanto durante tanto tiempo conviene volver a un artículo clásico de la economía, "Job Market Signaling", que Michael Spence publicó en 1973 en el Quarterly Journal of Economics y que le valió el Premio Nobel de Economía en 2001. Spence partía de un problema de información, ya que una empresa que contrata no puede observar directamente la productividad de un candidato y necesita fijarse en algo que sí pueda ver. Ese algo es una señal, y la educación funciona como una muy eficaz porque cuesta tiempo y esfuerzo conseguirla, de modo que quien la tiene transmite, sin necesidad de decirlo, que ha sido capaz de superar ese coste.

La idea es muy familiar para cualquiera que estudie marketing, porque las marcas viven del mismo mecanismo. Una garantía de cinco años, un sello de calidad o una inversión publicitaria muy visible son señales que el consumidor interpreta como indicios de algo que no puede comprobar antes de comprar. El problema de las señales es que son atajos, y cuando el atajo se vuelve el único criterio deja fuera a muchas personas que podrían hacer bien el trabajo pero no tienen esa señal concreta. Por eso el episodio dice que el título ha funcionado como una señal rápida, y que la contratación por habilidades intenta cambiar la pregunta de "¿qué has estudiado?" a "¿qué sabes hacer ahora?".

Estudiantes internacionales con toga y birrete lanzando sus gorras al aire durante su ceremonia de graduación
El título sigue siendo una señal poderosa porque cuesta esfuerzo conseguirlo, pero ya no es la única que miran las empresas. Foto de RUT MIIT en Unsplash.

Lo que muestran los datos cuando se mira la práctica

Antes de dar por enterrado el título conviene mirar los datos con calma. En febrero de 2024, el Burning Glass Institute y la Harvard Business School publicaron el informe "Skills-Based Hiring. The Long Road from Pronouncements to Practice", firmado por Matt Sigelman, Joseph Fuller y Alex Martin, que analizó lo que había pasado en empresas que habían anunciado que dejaban de exigir el grado. Su conclusión fue contundente, ya que el cambio apenas había modificado la forma real de contratar y afectaba a menos de una de cada setecientas contrataciones, porque en muchos casos las empresas eliminaban el requisito de la oferta pero seguían eligiendo a personas tituladas.

La lección para un perfil profesional es doble. Por un lado, el título sigue pesando y nadie debería despreciarlo, y por otro, el anuncio abre una oportunidad real para quien sepa aprovecharla, porque las empresas que de verdad seleccionan por habilidades necesitan candidatos capaces de mostrar sus capacidades de forma clara y comprobable. Dicho en términos de comunicación, cuando la señal tradicional pierde fuerza, la credibilidad del mensaje pasa a depender de las pruebas.

De la etiqueta a la evidencia

El corazón del episodio está en una advertencia muy sencilla, que no basta con hacer una lista de herramientas. Escribir "Excel", "Canva" o "ChatGPT" en un currículum es correcto, pero no dice nada sobre lo que hiciste con ellas, y por eso el episodio propone situar cada habilidad respondiendo a cuatro preguntas, dónde la utilizaste, para qué, qué problema ayudaste a resolver y qué resultado obtuviste.

De la etiqueta a la evidenciaArriba, una etiqueta aislada, sé usar Excel, que suena a lista de herramientas. Debajo, cuatro tarjetas con las preguntas que la convierten en evidencia. Dónde, en las prácticas de una tienda online. Para qué, para preparar el informe mensual de ventas. Qué problema, datos duplicados y columnas sin formato. Qué resultado, informe listo en la mitad de tiempo. Abajo, la frase final que resulta de unir las cuatro respuestas.De la etiqueta a la evidenciaCuatro preguntas que convierten una herramienta en trabajo realLA ETIQUETASé usar ExcelCorrecto pero imposible de valorar porque no dice qué hiciste con ello1DóndeEn las prácticas deuna tienda online2Para quéPara preparar elinforme mensual deventas3Qué problemaDatos duplicados ycolumnas sinformato4Qué resultadoInforme listo en lamitad de tiempoLA EVIDENCIA"En mis prácticas en una tienda online limpié la base de datos de clientespara el informe mensual y redujimos a la mitad el tiempo de prepararlo"
Esquema de elaboración propia a partir del episodio #05 de Perfil profesional con IA.

El efecto se nota enseguida. No es lo mismo decir "sé usar Excel" que explicar que lo utilizaste para limpiar una base de datos, comparar indicadores o preparar gráficos para una reunión, y tampoco es lo mismo decir "sé usar IA" que contar cómo te ayudó a ordenar información, redactar un primer borrador o automatizar una tarea que antes llevaba horas. Como resume el episodio, "la habilidad aislada suena a etiqueta, la habilidad aplicada empieza a parecer trabajo real".

Detrás de esta idea hay un principio que la publicidad conoce muy bien, el de que una afirmación sin prueba apenas convence. Los anuncios que funcionan no se limitan a decir que un producto es bueno, sino que enseñan una demostración, un dato o un caso concreto, y lo mismo ocurre con un perfil profesional. Además, describir así tus habilidades te prepara para la entrevista, porque cada frase del currículum se convierte en una historia que puedes contar con detalle cuando te pregunten por ella.

Pantalla de un portátil con paneles de análisis y gráficos de rendimiento de un sitio web
Analizar datos es una habilidad, pero lo que la convierte en evidencia es explicar qué datos, para qué decisión y con qué resultado. Foto de Luke Chesser en Unsplash.

Una campaña que puso nombre a millones de perfiles

El debate sobre las habilidades también ha generado campañas de comunicación muy interesantes. En octubre de 2022, el Ad Council, la organización que coordina las grandes campañas de interés público de Estados Unidos, lanzó junto a la entidad Opportunity@Work y cerca de cincuenta organizaciones la campaña "Tear the Paper Ceiling", con creatividades de la agencia Ogilvy. Su objetivo era que las empresas dejaran de descartar a los más de setenta millones de trabajadores que habían aprendido su oficio por vías distintas a la universidad, como la experiencia laboral, la formación profesional, los cursos intensivos o el servicio militar.

Lo más brillante de la campaña desde el punto de vista del marketing es que empezó por ponerle nombre a ese público. En lugar de hablar de personas "sin título", una definición basada en lo que les falta, la campaña los llamó STARs, siglas de Skilled Through Alternative Routes, es decir, personas cualificadas a través de rutas alternativas. Ese cambio de etiqueta convierte una carencia en una capacidad y demuestra hasta qué punto el lenguaje condiciona la forma en que miramos un perfil. La propia metáfora del "techo de papel", que juega con el techo de cristal, ayuda a ver el título como una barrera invisible que se puede romper. En este vídeo de la iniciativa se resume la idea en poco más de un minuto.

Tear the Paper Ceiling with Skills-Based Hiring
Tear the Paper Ceiling with Skills-Based Hiring, vídeo de Opportunity@Work (en inglés).

Los riesgos de dejar que una máquina filtre habilidades

El episodio no presenta la contratación por habilidades como una solución mágica. Abre puertas a perfiles no tradicionales, a personas que han cambiado de sector o que han aprendido trabajando, pero también tiene riesgos, sobre todo cuando la selección se apoya en sistemas de inteligencia artificial. Una herramienta automática necesita buenos criterios para decidir qué habilidades importan y cómo medirlas, y además necesita un control constante de sesgos, porque aprende de decisiones pasadas que pueden no haber sido justas.

El ejemplo más citado es el de Amazon, que según una investigación de Reuters de 2018 abandonó un sistema experimental de selección después de comprobar que penalizaba los currículums que incluían la palabra "mujeres", porque había aprendido de una década de contrataciones en las que predominaban los hombres. La lección para los candidatos es que conviene describir las habilidades de forma clara y verificable, y para las empresas, que la tecnología ayuda a mirar mejor solo si alguien revisa qué está mirando.

Cómo usar la IA para traducir tu trayectoria

La tarea que propone el episodio consiste en traducir tu trayectoria en habilidades visibles, y aquí la IA puede ser una aliada muy útil siempre que le des material real. Reúne tus prácticas, trabajos de clase, proyectos personales o voluntariados y utiliza una instrucción como esta.

A partir de estas experiencias, identifica las habilidades que demuestran y redacta cada una en una frase que explique dónde la usé, para qué, qué problema ayudé a resolver y qué resultado obtuve. No inventes datos ni resultados. Si falta información, pregúntame.

Revisa después cada frase con un criterio muy simple, que solo debe quedarse en tu perfil aquello que puedas explicar con detalle en una entrevista. Para comprobar cómo se nombran esas habilidades en el mercado laboral, puedes consultar las fichas de ocupaciones de la clasificación europea ESCO, y en el próximo episodio veremos precisamente cómo trasladar todo esto al currículum Europass y qué cosas no hace ese formato por ti. Como concluye este episodio, "el título puede abrir una puerta, las habilidades sostienen la conversación".

Ponlo en práctica

Tres ejercicios para hacer con tu propia trayectoria o en clase.

  1. Convierte tres etiquetas en evidencias. Elige tres herramientas o habilidades que aparezcan en tu currículum y reescribe cada una respondiendo a las cuatro preguntas del episodio, dónde, para qué, qué problema y qué resultado.
  2. Busca las señales de una oferta. Toma una oferta real de la dirección profesional que elegiste en el episodio anterior y separa los requisitos que piden títulos de los que piden habilidades. Después anota qué evidencia podrías aportar para cada habilidad.
  3. Analiza una campaña de reencuadre. En clase, comparad cómo cambia la percepción de un público cuando se le nombra por lo que le falta y cuando se le nombra por lo que sabe hacer, a partir del caso de los STARs, y buscad otro ejemplo de marca o campaña que haya usado el mismo recurso.

Resumen en cinco ideas

  • La contratación por habilidades cambia la pregunta de qué has estudiado a qué sabes hacer ahora, y la IA está acelerando esa tendencia.
  • Según la teoría de la señalización de Michael Spence, el título funciona como una señal porque cuesta esfuerzo conseguirlo, igual que una garantía o un sello de calidad en una marca.
  • Los datos del Burning Glass Institute muestran que muchas empresas anuncian el cambio pero siguen contratando titulados, así que el título todavía pesa.
  • Una habilidad se vuelve creíble cuando respondes a cuatro preguntas, dónde la usaste, para qué, qué problema resolviste y qué resultado obtuviste.
  • La campaña Tear the Paper Ceiling demuestra que nombrar a un público por lo que sabe hacer cambia la forma en que se le mira.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la contratación por habilidades?

Es un enfoque de selección que da más peso a lo que una persona sabe hacer y puede demostrar que al título que tiene. En la práctica suele traducirse en eliminar el requisito de un grado universitario en algunas ofertas, describir los puestos por competencias y usar pruebas, ejercicios o entrevistas centradas en tareas reales.

¿Significa esto que el título universitario ya no sirve?

No. El título sigue funcionando como una señal muy valiosa, y los datos del Burning Glass Institute y de la Harvard Business School muestran que muchas empresas que anunciaron que lo dejaban de exigir siguieron contratando titulados en proporciones parecidas. Lo que cambia es que el título abre la puerta, pero la conversación se sostiene con evidencias de lo que sabes hacer.

¿Cómo demuestro una habilidad en el currículum?

En lugar de enumerar herramientas, sitúa cada habilidad respondiendo a cuatro preguntas, dónde la utilizaste, para qué, qué problema ayudaste a resolver y qué resultado obtuviste. Una frase que responde a las cuatro deja de sonar a etiqueta y empieza a parecer trabajo real que alguien puede valorar y comprobar.

¿Qué es la teoría de la señalización de Spence?

Es una teoría económica que Michael Spence publicó en 1973 en el Quarterly Journal of Economics. Sostiene que, como una empresa no puede observar directamente la productividad de un candidato, se fija en señales que cuestan esfuerzo conseguir, como un título, y las usa para deducir su capacidad. Spence recibió por este trabajo el Premio Nobel de Economía en 2001.

¿Puede la IA ayudarme a identificar mis habilidades?

Sí, siempre que le des material real, como tus prácticas, tus trabajos de clase o tus proyectos, y le pidas que traduzca esas experiencias en habilidades situadas. Conviene revisar siempre lo que propone, porque solo deberías incluir en tu perfil aquello que puedas explicar y defender en una entrevista.