En este momento estás viendo Qué ver en Madrid: De turismo por el Madrid Modernista

Qué ver en Madrid: De turismo por el Madrid Modernista

  • Autor de la entrada:
  • Categoría de la entrada:Portfolio
  • Tiempo de lectura:11 minutos de lectura

Qué ver en Madrid: De turismo por el Madrid Modernista, presenta el Madrid Modernista como uno de los grandes desconocidos de la ciudad. Aunque Barcelona es la ciudad de referencia del Modernismo, Madrid tiene una serie de joyas arquitectónica, como la cúpula del Hotel Palace, que se encuadran dentro de este estilo artístico. No obstante, si algo hay que destacar de la ciudad es la gran cantidad de vidrieras que se pueden encontrar en un sinfín de viviendas de la época. Sin duda, un itinerario de obligado cumplimiento tanto para madrileños como para viajeros que llegan a Madrid por primera vez.

Viaja por el “Madrid Modernista” de la mano de nuestro trabajo creativo

Paso 1: Fase de documentación
Vidriera modernista Hotel Palace, que ha servido como modelo para la realización del trabajo.

Conocer el Modernismo como punto de partida

En Qué ver en Madrid: De turismo por el Madrid Modernista, queremos dejar claro que, aunque Barcelona es un referente en España, nuestra investigación previa reveló que Madrid, a pesar de entrar en este movimiento artístico de un modo tardío, destaca por sus vidrieras

Paso 2: Arranca el proceso creativo
Proceso de vectorizado de vidriera modernista del Hotel Palace

Vectorizamos y dibujamos con Illustrator

Utilizamos la vidriera y los recursos florales de la moqueta junto otros elementos orgánicos para hacer nuestra propuesta, centrada en el dibujo de una chulapa, ilustrada con motivos modernistas.

Paso 3: Resultado final
Chulapa "Madrid es Modernista" con las vidrieras del Hotel Palace detrás

Arte final para cartel “Madrid es Modernista”

El último elemento del trabajo es la chulapa, realizada íntegramente con Illustrator y Photoshop. Cabe destacar todo el trabajo, desarrollado sobre el mantón con rosas y sobre el vestido con madroños.

El Modernismo llega a Madrid tarde y es Barcelona la ciudad de referencia

El modernismo recogido en De turismo por el Madrid Modernista parece revelarse como un movimiento cultural que, en España, tuvo su máxima expresividad y alcance en Barcelona. Más en concreto en la ciudad de Barcelona y en sus tres grandes representantes: Gaudí, Domènech i Montaner y Puig i Cadalfach. (Ballesteros, 2015). El caso de Madrid es bien diferente, ya que las características socioeconómicas de la ciudad condicionaron el desarrollo del Modernismo. (Del Corral, 2001)

La ausencia de una burguesía industrializada como la que se daba en el norte de España, hizo que la corriente artística trabajada en esta propuesta creativa se focalizara en un Modernismo que Da Rocha (2001; 2009) denomina ecléctico. No en vano, Alcaide, Almazán y Soto (1996) hablan de que en Madrid se desarrolla un “Modernismo Oculto” que se hace traslúcido, a través las vidrieras de algunos de los edificos más emblemáticos de la capital de España. Es por eso, que ha llevado a cabo un breve recorrido por las recomendaciones arquitéctonicas realizadas por los autores, anteriormente mencionados, con el fin de desarrollar un grafismo que trate de respetar la esencia denotativa del estilo, así como algunos aspectos connotativos que Gillete (1990) recoge en el Correo de la Unesco.

En De turismo por el Madrid Modernista, por tanto, se busca justificar el por qué de la elección, determinados por una pequeña revisión bibliográfica, que va de lo general a lo particular, así como por la intención de aportar valor con este trabajo. No obstante, el caso del que se ocupa este trabajo pretende centrarse en Madrid, más en concreto, en sus vidrieras, donde los hermanos Mauméjean firman los principales trabajos, pero sin perder de vista el desarrollo gráfico de Alfons Mucha y la necesidad de no ser meros reproductores de ambas técnicas, sino de tratar de aportar un valor diferencial en el que queden asimilados los conceptos ornamentales esenciales del Modernismo, sin descuidar que el usuario pueda ver influencias, a la vez que las señas de identidad de un nuevo autor.

El Parque Güell de Barcelona es uno de los mejores exponentes en el uso “orgánico” de la piedra y las figuras fantásticas policromadas “El Drac del Parque Güell”.
El Parque Güell de Barcelona es uno de los mejores exponentes en el uso “orgánico” de la piedra y las figuras fantásticas policromadas “El Drac del Parque Güell”.

Tras revisar el libro sobre las vidrieras de Madrid de (Alcaide, Almazán y Soto, 1996), en De turismo por el Madrid Modernista decidimos hacer un recorrido por algunas destacadas por los autores con el fin de extraer una serie de conclusiones que permitieran contextualizar los aspectos predominantes de dicha corriente artística, destacando por encima del resto, la cúpula del Hotel Palace, como representación del Modernismo tardío, aun a sabiendas de que el Palacio de Longoria ofrece síntomas más ortodoxos o academicistas del Art Nouveu. Un segundo elemento inspirador son los carteles de Alfons Mucha y su representación de la mujer.

De ambos se extraen una serie de pistas que permiten afrontar el trabajo, no sin antes contextualizar de forma somera una época en la que iremos de lo general a lo particular en las siguientes páginas, sin olvidar la máxima de tratar de explicar cómo se ha llevado a cabo todo el proceso.

Art Nouveau como reacción

Nacido a finales del siglo XIX, busca reaccionar a lo que se considera una arquitectura sin alma, representada por los palacetes pomposos de una burguesía enriquecida por la industria en la que prevalece lo ostentoso, pero en la que impera la uniformidad y la falta de identidad. Tiene su origen en Europa a finales de la década de 1880 en el estilo Arts and Crafts británico.

Este nuevo arte muestra una especial añoranza por la naturaleza y el periodo preindustrial y se manifestará en la arquitectura, el mobiliario urbano y doméstico, así como en aspectos ornamentales. En su estilo prevalece la naturaleza, las líneas entrelazadas y una fuerte influencia oriental, en el que la mujer gana protagonismo y es presentada con una sensualidad inocente. No obstante, se trata de una corriente con estilos heterogéneos, en función de los países. Un ejemplo de ello lo constituyen Escocia y Alemania, donde el uso de formas rectilíneas impera (Gómez, 1977) sobre las curvas de España, Francia, Inglaterra y Estados Unidos. Charles Rennie Mackintosh es el máximo representante del modernismo escocés.

En Alemania y Escandinavia, el Art Nouveau es conocido como “Jugendstil” o “Arte Joven”. Estos creadores proponían el uso de formas con el objetivo de renovar la sociedad a través del diseño.

En cuanto a los materiales a utilizar, destaca el tratamiento de la piedra, ya que, a pesar de la robustez de ésta, se presenta de un modo orgánico, flexible en un sinfín de entrelazados por motivos florales, de exuberancia vegetal. Al uso pétreo se añaden cerámicas policromadas, hierro forjado, acero y vidrieras que, además de recoger los motivos decorativos ya mencionados, también representan animales idealizados, en clara alusión a las figuras míticas del pasado. Se trata por tanto de una huida del academicismo del arte oficial que tan instaurado estaba en Madrid, al encontrarse allí la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.

No obstante, el Art Nouveu fue una corriente que no tardó en trascender las fronteras del Viejo Continente (de Helsinki a Roma, de París a Moscú), para encontrar acomodo en Estados Unidos. África del norte, Turquía e incluso Japón también se vieron condicionados por esta corriente. Pero fue en Cuba donde se puede observar un mayor calado del Modernismo de Gaudí. Un claro ejemplo de ello, lo supone, Los Jardines de la Tropical.

Gillete (1990) identifica la disrupción que supone el Art Nouveau con el sentido del humor y el atrevimiento, comedido, ya que en ningún momento se trata de una tendencia que roce lo grotesco. No obstante, el redactor jefe de la revista Museum de la UNESCO afirma que el marco en forma de Omega se puede interpretar como una boca sonriente y que, a dicho elemento arquitectónico el Modernismo debe el calificativo de “arte de la sonrisa”.

Barcelona, el máximo exponente español

Ballesteros (2015) identifica el caso catalán como una reacción al amaneramiento decadente del neoclasicismo. Ornamentos en los que imperan mariposas, mujeres y flores, aplicados a la pintura, el vidrio y la cerámica policromada son sus señas de identidad.

El autor identifica el estilo de Gaudí como fiel a lo onírico, lo fantástico y lo orgánico, plasma su arte en una arquitectura marcada por líneas irregulares, columnas inclinadas, arcos parabólicos, chimeneas y ventiladores de inspiración vegetal. Huesos, nubes, olas y escamas son recursos que identifican la obra del artista de Reus. Además del Parque Güell, La Casa Vicens, La Casa Batlló o la Sangrada Familia, la obra de Gaudí también se puede encontrar en Santander (El Capricho), en León (La Casa de los Botines y El Palacio Arzobispal de Astorga).

Salón de ensueño. De- pendencia de La Tropical, donde se pueden establecer paralelismos con el Parque Güell de Barcelona o con Santa Coloma de Cervelló
Salón de ensueño. De- pendencia de La Tropical, donde se pueden establecer paralelismos con el Parque Güell de Barcelona o con Santa Coloma de Cervelló

Por su parte, Domènech i Montaner en su artículo “En busca de una arquitectura nacional” publicado en la revista “La Renaixença” en 1878, intenta transmitir las claves de esta nueva forma de entender la arquitectura. Sus trabajos se impregnan de influencias hispa- no-árabes y de las líneas curvas típicas del modernismo. En su época de madurez artística, al contrario que Gaudí, trabajó en construcciones más ligeras, pero sin descuidar los elementos decorativos. El Palau de la música y El Hospital de San Pau, son algunas de sus obras más reconocidas. (El País, 2017)

 El tercer gran nombre del modernismo catalán es Puig i Cadalfat. Entre sus obras destacan la Casa Garí, la Casa Ametller, la Casa Terrades, y la Fábrica Casarramona, encuadradas dentro del periodo de esplendor del Modernismo arquitectónico catalán.

Madrid, objeto de estudio y “Mucha” inspiración

De turismo por el Madrid Modernista, encontrarás los primeros ejemplos de vidrieras madrileña relevantes, aparecen a finales del siglo XIX. Alcalde, Almazán y Soto (1996) hacen una clasificación de las vidrieras de Madrid, cuya función primordial era la decorativa tomando como materiales principales el hierro y el vidrio. Los autores destacan los trabajos que se pueden ver en el Palacio de Longoria, la Casa Villaamil o la cúpula del Palacio de Cristal, entre otras.

“Zaguanes, puertas, escaleras y vitales se contaminan de esta nueva tendencia, que nunca será tan orgánica como en el caso catalán, sino que más bien aparece con un deseo decorativista suave, que contribuye a subrayar determinadas partes de los edificios…” (Da Rocha; Muñoz 2007)

En otro orden de cosas, también destaca la figura de Alfons Mucha. Un artista 360 que destacó, sobre todo por sus carteles, femeninos, de cabellos floreados y curvilíneos. Durante la recta final de su carrera volvió a su Praga natal, donde realizó murales con una fuerte carga patriótica.

Bibliografía consultada para este artículo sobre qué ver en Madrid

  • Aznar Almazán, S., Soto Caba, M., & Nieto Alcaide, V. (1996). Vidrieras de Madrid del modernismo al art déco. Madrid: Dirección General de Patrimonio Cultural.
  • Ballesteros Arranz, E. (2015). El modernismo y la arquitectura de su tiempo. Hiares Editorial SA.
  • Da Rocha Aranda, Ó. (2009, 2001). El modernismo en la arquitectura madrileña. Génesis y desarrollo de una opinión ecléctica. Biblioteca de Historia del Arte(15). Madrid: Consejo Superior de Investigaciones Científicas.
  • Da Rocha Aranda, Ó., & Muñoz Fajardo, R. (2007). Madrid modernista: guía de arquitectura. Madrid: Consejo Superior de Investigaciones Científicas.
  • Del Corral, J. (2001). La vida cotidiana en el Madrid del siglo XIX. La Librería.
  • Gillette, A. (1990). Los Museos y el art nouveau : un patrimonio olvidado revive. Museum, XLII(3).
  • Gómez Morata, J. (1977). El diseño de Charles Rennie Mackintosh. Revista Arquitectura (208), 114-121. Recuperado de: https://bit.ly/2UV3qqQ
  • Montañés, J. Á. (2017). Objetivo: recuperar a Lluís Domènech i Montaner. Obtenido de elpais.com
Resumen
De turismo por el Madrid Modernista
Nombre del artículo
De turismo por el Madrid Modernista
Descripción
Te proponemos un viaje por el Madrid Modernista, de la mano de los grandes artistas de la época en la Capital de España. Esperamos que la disfrutes.
Autor
Publisher Name
Zalathun Learning
Publisher Logo